Cerca del mismo altar se alzan dos elegantes púlpitos labrados, y sobre ellos se ven algunos trofeos militares de la primera guerra de África; la bandera del tercio alavés, y una espingarda y una gumía, tomadas en la batalla de Wad-Rás.
En el ábside están las capillas de San Ramón, San Marcos, el Pilar y el Rosario; en esta última hay una lápida conmemorativa de la erección de la Catedral, con la inscripción en latín, vascuence y castellano.
En la sacristía hay un cuadro representando una Piedad ó Descendimiento, que por el asunto, por la ejecución y por la soberana elegancia de ciertas figuras, se atribuye a Van-Dyck. También hay una Concepción y una Magdalena de Carreño.
La capilla de Santiago, ahora templo parroquial, tiene un altar estilo Renacimiento, con dos cuadros, uno de la Virgen y otro del fundador, D. Francisco Antonio de Echávarri, capitán general que fué de Nueva España; las tallas de un retablo de las ánimas, de un San Judas y de una Soledad, todas son del dicho Santero de Payueta, cuyo nombre fué Valdivieso. En el guardajoyas hay una cruz de plata, cuyas soberbias labores se atribuyen a Benvenuto.
La única obra románica que se conserva en este templo es una sencillísima Virgen de la Esclavitud, escultura que guarda grandes analogías con la de Nuestra Señora de Avendaño, que se venera en la ermita de San Martín, próxima a Vitoria. (Láminas 3 y 4.)
TEMPLO DE SAN VICENTE
HISTORIA
También, como Santa María de Suso, fué de antiguo una fortaleza, transformada en templo a principios del siglo XIII, y de la que fué alcaide D. Juan de Mendoza.
El templo actual se edificó en los comienzos del siglo XV.
ESTILO