Los capiteles de las columnas, que son, como las bases, de mármol de Escobedo, representan: los unos, asuntos religiosos, como los Mandamientos, las Obras de misericordia, los Pecados capitales; los otros, asuntos profanos, escenas y pasajes de historia y guerra; y algunos están compuestos de figuras grotescas y animales fantásticos, entrelazados por hojas de cardo, laurel, roble, etc., según el simbolismo del capitel.

La cripta recibe luz durante el día por 21 vidrieras (tres por cada capilla), cada una de las cuales reproduce un pasaje bíblico. Por fuera, los arcos de cada ventanal están también decorados en delicadísimas tallas de hojarascas y figuras grotescas del propio estilo.

El pavimento de la cripta es de mármol blanco, contorneado por fajas del mismo material y de color salmón.

La cripta es aneja á la Catedral, y cuando el templo esté acabado se descenderá a ella por un tramo de escalera que, arrancando detrás de la capilla mayor conducirá a la mesilla que actualmente sirve de pórtico de ingreso, y en la cual la escalera se bifurca en otros dos tramos que terminan en el suelo de la cripta.

Esta escalera va provista en toda su longitud de un monumental pasamanos de mármol de Escobedo con tracería ojival y cubierta por bóvedas de crucería rampantes. La clave de la bóveda de la escalera está exornada de los atributos episcopales.

JUICIOS SOBRE EL PROYECTO.

El juicio que tan grandiosa fábrica ha merecido a las autoridades más doctas, nos excusa de todo comentario.

La impresión que lo hasta ahora construído, la cripta, nos produjo las varias veces que la visitamos, es de grandiosidad, de suntuosidad, de austeridad, de elegancia, de arte majestuoso, severo y rico.