[117] Bice, diminutivo de Beatriz. Significa que la reverencia que le causaba sólo el oír pronunciar una sílaba de aquel nombre, le tenía con la cabeza baja y sin atreverse a hablar.
[118] Adán.
[119] Ya cuando va tras de él y se llama Espero, ya cuando va delante y se llama Lucífero, de cuya palabra hemos hecho los españoles lucero.
[120] Así comienza una canción de Dante en el Convito.
[121] Esta es el alma de Carlos Martel, muerto en 1295, hijo de Carlos II.
[122] Uno nace, como Solón, a propósito para dar leyes a los pueblos; otro, como Jerjes, para regir imperios; otro, como Melquisedec, para el sacerdocio, y otro, como Dédalo, para la industria.—Estas diferentes aptitudes con que nacen los hombres las infunden los influjos celestes, según el poeta, pero sin distinguir de clases ni de jerarquías.
[123] Ricardo de Cammino, que fué muerto por instigación de Altiniero del Calzoni.
[124] Se refiere al sitio de Marsella por Julio César.
[125] Brillantes como el Sol eran los bienaventurados que allí estaban. Los llama cuarta familia, porque se le aparecen en el cuarto cielo. Estos son las almas de los doctores de la Iglesia.
[126] Pedro Lombardo, llamado el Maestro de las sentencias. En el proemio de su obra dice modestamente que con ella hacía un pequeño dón a la Iglesia, como la viuda de que habla San Lucas, cap. XXI.