[127] El rey Salomón.

[128] San Dionisio Areopagita, autor de un libro titulado: De coelesti hierarchia.

[129] Paulo Orosio, que escribió contra los idólatras siete libros de historia, y los dedicó a San Agustín.

[130] Boecio, a quien hizo morir Teodorico, rey de los godos, y que está sepultado en la iglesia de San Pedro llamada Cielo de oro, en Pavía.

[131] Canónigo regular de San Víctor, escocés.

[132] Seguier, profesor de Filosofía y Ciencias, que enseñaba en la rue du Fouarre, de París, donde estaban las escuelas.

[133] Santo Tomás de Aquino.

[134] Los dos grandes jefes que debían guiar a la Iglesia, el uno hacia la caridad por el espíritu de pobreza, el otro a la mayor fidelidad por medio de la predicación, son, respectivamente, San Francisco de Asís, modelo de amor seráfico, y Santo Domingo, dotado de esplendor querúbico por su sabiduría.

[135] La Pobreza.

[136] Jesucristo.