| NUEVA-YORK. | ||||||
| Estension de territorio en millas cuadradas | 46,000 | |||||
| Labradas 30,000 millas avaluadas en | $ | 554.546,642 | ||||
| Sin labrar 16,000 millas a 2000 pesos | " | 32.000,000 | ||||
| 1.679,000 | cabezas | de | ganado | vacuno | 73.570,000 | |
| 3.000,000 | id. | id. | id. | lanar | ||
| 446,877 | id. | id. | id. | cabalgares | ||
| 1.000,000 | id. | id. | id. | de cerdos | ||
| Implementos i máquinas de labranza[8] | 22.084,926 | |||||
| Capital rural | 666.201,562 | |||||
| BUENOS-AIRES. | ||||||
| 52 mil millas de terreno inculto a mil ps. milla | 52.000,000 | |||||
| 6 millones de cabezas de ganado al tirar a 6 pesos | 36.000,000 | |||||
| 5 millones de ovejas a 8 rs. | 5.000,000 | |||||
| 3 millones de yeguas | 3.000,000 | |||||
| 500,000 cerdos | 500,000 | |||||
| Casas, árboles en la campaña | 10.000,000 | |||||
| 106.500,000 | ||||||
| PRODUCTOS ANIMALES DE NUEVA-YORK. | ||||||
| 69 millones de libras de mantequilla a 14 centavos | 9.660,000 | |||||
| 49 millones de libs. de queso a 7 cts. | 3.430,000 | |||||
| Cecinas i ganado muerto | 13.573,983 | |||||
| 10.071,301 libras de lana a 25 cts. | 2.517,825 | |||||
| Producto animal | 29.181,808 | |||||
| PRODUCTOS AGRÍCOLAS. | |||||
| Trigo | 13.121,498 | bushels | a | 1 ps.[9] | 13.121,498 |
| Centeno | 4.148,182 | id. | a | 40 cts. | 3.218,535 |
| Avena | 26.552,814 | id. | a | 80 cts. | 10.621,125 |
| Trigo sarraceno | 3.183,955 | id. | a | 40 cts. | 1.273,358 |
| Cebada | 3.585,059 | id. | a | 90 cts. | 3.298,254 |
| Maiz | 17.858,400 | id. | a | 70 cts. | 12.500,880 |
| Papas | 15.398.362 | id. | a | 7 ps. | 15.398,362 |
| Oblon | 2.536,299 | libs. | a | 20 cts. | 597,259 |
| Frejoles | 641,636 | bushels | a | 80 cts. | 593,308 |
| Heno | 9.728,797 | tonelada | a | 5 ps.[10] | 18.643,797 |
| Cera | 1.756,190 | libras | a | 25 cts. | 439,067 |
| Producto de huertos i hortalizas | 2.673,997 | ||||
| Azúcar de maple | 10.357,484 | a 4 cts. libra[11] | 414,207 | ||
| 111.975,455 | |||||
No siéndonos posible estimar de una manera exacta las producciones de la industria rural del Estado de Buenos-Aires, nos limitaremos a reunir los datos que nos llegan por los documentos que el señor Maezo ha publicado.
La produccion animal del año 1854, que es la que se presenta completa, la formaremos doblando las cifras de la esportacion de los primeros seis meses del año; deduciendo lo importado de las provincias.
| 1.277,604 | cabezas de | ganado vacuno muertas. |
| 103,904 | id. | caballar beneficiado. |
| 12.000,000 | libras de lana, sin determinacion de clase. | |
| 3,213 | fardos de cueros de carnero, varias peleterias etc. | |
| Productos agrícolas. | ||
| 200,000 | fanegas de trigo, segun un cómputo del señor Maezo. | |
| Maiz i cebada por lo que producen veinte partidos los mas adelantados en agricultura, 70,000 fanegas. | ||
| 60,000 | fanegas papas. | |
Por mas que se exajere el valor de estos productos, vése que los del ganado en Nueva-York son mas valiosos, aunque los animales cuenten por solo un tercio. ¿Pero qué comparacion admiten los productos agrícolas de ámbos países?
La pobreza de éstos resultados debe ser un motivo de estímulo para buscar con sinceridad de miras, los medios de impulsar una poderosa produccion. Buenos-Aires es rico por su comercio, i rico por sus productos, en proporcion de su poblacion limitada, i en comparacion de las provincias pastoras del interior i del litoral, donde son mas deplorables los efectos del mal sistema de industria; pero es pobre, pobrísimo, cuando se compara con cualquiera otro país, en donde la tierra haya adquirido los valores sin límites que le da la industria i la agricultura. El trascurso del tiempo obrará lentamente para hacer un cambio radical, si instituciones previsoras no aceleran su accion, i allanan muchas de las dificultades que embarazan la poblacion de país tan vasto, i el aprovechamiento de circunstancias mui favorables al desarrollo agrícola e industrial.
La inmigracion no acude al llamado de nuestros deseos, i esto no solo por la fama del casi permanente estado de desórden en que vivimos, sino tambien porque en realidad faltan las condiciones que atraen al emigrante. Analizando el señor Maezo el cuadro estadístico de veinte juzgados de campaña, indica con razon, "que merece llamar la atencion el corto número de artesanos que hai en aquellos partidos, en los que podrian, dice, hallar ocupacion lucrativa un número diez veces mayor, especialmente carpinteros, albañiles, herreros, etc." Pero ya hemos indicado la verdadera causa de este fenómeno; i es faltar la materia primera de las artes en cada una de esas localidades. Si ha de traerse del puerto la madera i el hierro en bruto ¿no vale mejor traerlo labrado en puertas i cerraduras? Otro hecho notado por el señor Maezo es mui ilustrativo. De quinientos treinta i dos europeos que poseen majadas de ovejas, solo setenta i nueve poseen la tierra en que las apacentan. ¿Cuál es la condicion social de los cuatro cientos cincuenta i tres restantes? Son inquilinos, arrendadores, o toman prestada esa tierra? He aquí en signos palpables los síntomas del desórden social que apuntamos. Todos los propietarios de majadas son irlandeses, escoceses, o ingleses; es decir gran número de ellos, resto de las colonias que empezaron a formarse en 1825. Estos antiguos residentes en el país, con un capital para poseer ovejas, no han podido sin embargo adquirir tierra, que es lo que fija al hombre en un país. ¿Quién les ha estorbado poseerla? Así pues, el artesano no acude a la campaña, ni el que se consagra al pastoreo se afinca. ¿Qué haría Buenos-Aires, si como Nueva-York recibiese en dos dias consecutivos, el sábado i el lúnes 21 de octubre, nueve mil trescientos cincuenta i cuatro emigrantes de un golpe[12]? ¿Los dueños de saladeros o de estancias ocuparian a los que por su falta de capital o de capacidad industrial se resignen a trabajar como peones gañanes; pero la inmigracion mas útil que va a los Estados-Unidos no es esa, sino la de hombres que poseyendo un capitalito buscan tierra barata para poseer un domicilio i fundar una familia, o los que ejerciendo una industria desean ponerla a provecho en países donde no haya la concurrencia que en Europa; i estos se verán pronto forzados a emigrar de nuevo en busca de país mas adecuado, desde que en la ciudad i puerto de Buenos-Aires se acumulen muchos artesanos, i abunden los hombres que hacen el comercio de menudeo, ya que la campaña, por mas que parezca, es inabordable para las profesiones industriales i la posesion de la tierra, que es la base de la agricultura. El sistema de poseedores del suelo, labrado por arrendadores e inquilinos ha arruinado a la Irlanda, despoblándola de dos millones de habitantes en estos diez últimos años, segun resulta de la comparacion de los censos de 1841, i 1851[13]. Otro sistema, otras leyes, otras instituciones preparatorias necesita Buenos-Aires para desarrollar sus inmensos recursos, i el sistema que propongo sería el mas sencillo de todos los andamios que deben construirse para obra tan grande. No olvidemos que lo que se llama campaña es el asiento en donde han de existir ciudades, villas, aldeas, i que, para que la poblacion se aglomere en un punto, es preciso que haya una razon de conveniencia que lo exija.
Veráse pues, que al pedir como base para una lei eficaz de educacion comun, cierta estension de territorio de distancia en distancia, no he obedecido a principios teóricos de distribucion ordenada de los medios de difundir los conocimientos, ni cedido a la anticipacion de una época lejana, cuando con el transcurso del tiempo haya de rebozar de poblacion la tierra que hoi ocupa el ganado. Ni pretendo cambiar bruscamente industria que, aunque mezquina en sus resultados jenerales, es pingüe para el reducido número de los que la esplotan. Pido solo los medios de irla conduciendo sin trastorno a camino mas productivo para el propietario actual, sin ser ruinosa para el país. I sin embargo, haya o no habitantes hoi en cada punto del territorio de Buenos-Aires, el hombre de estado debe suponer que debe haberlos mas tarde o mas temprano, si no se resigna desde ahora a creer que esa parte de la tierra ha de permanecer por siempre despoblada. Es por esto, que sobre el mapa han de fijarse los locales de escuelas, a las distancias menores posibles que sea permitido, en consideracion a la actualidad, designarlas. El plan propuesto no hace mas que restablecer el órden primitivo que debió seguirse para la enajenacion de las tierras públicas, abandonadas a la esplotacion particular, sin las reservas que el interés comun reclamaba. Por la lei de tierras de los Estados-Unidos, con la sábia prevision que distinguió a los primeros lejisladores de aquella gran república, se ordenó medir las tierras en manzanas de dos leguas cuadradas de frente, subdivididas en lotes de una milla cuadrada cada uno, como se ve en el plano siguiente, en el cual se señalan con números gruesos las reservas del Estado, para proveer a las necesidades de la futura poblacion. Es ajeno de mi propósito entrar en el detal de la distribucion de cada uno de los lotes ofrecidos en venta, los cuales deben venderse uno entero, i el siguiente por secciones de mitad, i de un cuarto, con el fin de que se promedien propietarios de una milla cuadrada, i otros de algunas cuadras, dando así lugar a todas las fortunas, i mezclando la poblacion.