Con estos antecedentes, i, economizando una erudicion fuera del caso aquí, espondré brevemente los diversos ramos que debe en nuestro país abrazar un sistema de educacion comun para el presente i para el porvenir, para los niños que formarán la jeneracion venidera i para los adultos que hoi pueden recibir nociones útiles; para los que individualmente se instruyen, i para el idioma mismo como el vehículo de las ideas; para la tierra inculta que mantiene la barbárie, i para el ganado que usurpa al hombre el suelo en que está por la falta de cultura diseminado.

Tres elementos hago entrar en mi sistema, el maestro, el libro, i las plantas. De todos tres es preciso proveerse, i para ello fundar fábricas de donde salgan permanentemente, al ménos costo posible, aquellos tres artículos indispensables. La teoría i la práctica han demostrado ya a todos los pueblos que el maestro no se encuentra formado, i es preciso crearlo tomando un niño, infundiéndole espíritu, enseñándole una profesion mecánica, cual el arte de enseñar, i dotándolo de un fondo de instruccion que lo ilumine a él mismo para guiar a los que le siguen.

Sin embargo, era preciso proveer no solo de capacidad a un maestro, sino asegurarse ese producto, de manera que dedique su vida entera si es posible a hacer redituar, enseñando, el capital que se invirtió en prepararlo.

En Europa, donde los hombres de mediana instruccion abundan i las ocupaciones escasean, el maestro permanece largos años, siempre en la práctica de su profesion. No así en los Estados-Unidos, donde el desarrollo de la riqueza convida a todos a procurársela sin límites, i la enerjía característica del pueblo, le hace desdeñar un salario como la permanente aspiracion de su ser. En Chile sucede peor, pues siendo pocos los hombres instruidos, el maestro convenientemente educado en la Escuela Normal, terminados los siete años que tiene por obligacion enseñar, se lanza en la carrera de los empleos, del comercio, o simplemente de escribiente, lo que con mas salario i mas goces, le economiza las molestias i la monotonia de la escuela. En el nuevo sistema combinado este inconveniente desaparece. El maestro salido de la Escuela Normal pasará a las propiedades de las Escuelas, adonde llevará consigo su peculio en plantas para propagar, donde hallará casa i ocupaciones varias, prospecto de fortuna e interes de continuar la residencia que le da, desempeñando deberes públicos, tiempo i medios de cuidar de sus intereses.

El juicio esperimentado del Visitador Moseley en Inglaterra es digno de ser citado.

"La influencia de una escuela normal, dice, no ha de medirse esclusiva ni principalmente por el poder con que comunica la instruccion, que no es la masa de conocimientos adquiridos ni el ejercicio de la intelijencia lo que le da su valor mas saneado, sino la disciplina moral unida en sus alumnos al cumplimiento laborioso, fiel i puntual de su deber.

"En la visita de las escuelas primarias no fué siempre lo que mas me llamó la atencion la superioridad, como profesores, de los antiguos alumnos de las escuelas normales, training schools. Distínguense mas bien, los que han recibido una educacion normal, por una mayor consagracion a sus deberes, por la mas elevada idea que de sus funciones tienen. El pensamiento del aislamiento, oríjen fatal del desaliento en la obra impuesta al maestro, es por otra parte, apartado hasta cierto punto por la influencia de la Escuela Normal, la cual crea entre los maestros un vínculo de fraternidad que hace para ellos, de la obra de la educacion elemental, una causa i un trabajo comun.

"En mis relaciones con los maestros me ha llamado muchas veces la atencion la falta de fé en el poder de la educacion. I sin embargo, el niño está seis horas al dia con los ojos fijos en el maestro, en la época de la vida en que su espíritu esta mas abierto a la influencia del ejemplo, i en que mas fácilmente se contraen hábitos de bien i de mal por las ideas i por las acciones. Ya es mucho para el maestro tener que dar a la intelijencia del alumno su alimento cuotidiano, absorver la voluntad del niño en la suya, i, si es hábil, constituir la opinion pública de la escuela.

"Oigo hablar mucho de la imposibilidad en que se halla la escuela de producir algun bien, a causa de la mala influencia del hogar doméstico; pero la verdad es que el maestro posee un inmenso poder sobre la educacion del niño. Mi esperiencia de Inspector me ha permitido comprobar este hecho de una manera positiva. Yendo de escuela en escuela he podido distinguir en cada una de ellas un carácter especial, i era el del maestro. La personalidad del maestro pasa a la escuela; i en los niños me parece ver, como otros tantos pedazos de un espejo roto. No necesito decir qué importancia dan estas observaciones al carácter del maestro, a su educacion relijiosa i moral, i por consiguiente a las Escuelas Normales[16]."

Lo que los sabios inspectores de Inglaterra han podido notar allá, lo ha esperimentado Chile desde un estremo a otro. Los primeros alumnos de la Escuela Normal hicieron en todas las provincias una saludable revolucion en las costumbres i en el espíritu público, habiendo, como sucedió en Chiloé, comunicado a todos su interes por la difusion de los conocimientos. Los informes de los Visitadores, incluidos en el Monitor de las Escuelas, dan una idea de cómo puede el espíritu impreso por la enseñanza de la Escuela Normal comunicarse a los hombres que se consagran a este ramo de la ventura de los pueblos. Si nada mas hubiese producido la Escuela Normal que Visitadores como Bustos, Rojas, Suarez, Roldan, Ramirez, etc., mucho se habria obtenido. Acaba de decretarse un Ejercicio de Maestros, para convocar en un congreso de estudio a estos representantes de la cultura intelectual de las provincias en que residen, i es seguro que los efectos morales de esta medida serán bien pronto palpables.

Pero la Escuela Normal, que es la pepinera de los maestros, tal como la propongo en este sistema, es al mismo tiempo Quinta-modelo de Agricultura, donde se aprende i se practica, donde se estudia i se adquiere. País alguno del mundo necesita mas un jardin de aclimatacion de plantas que Buenos-Aires. El hombre necesita completar con sus manos la obra que la naturaleza entregó inacabada, i los climas templados de ámbas zonas, el estranjero i el propio territorio arjentino, le brindan con las semillas i plantas que han de propagarse de preferencia. Mas que gastos de dinero se necesita solo un pedazo de tierra, i una direccion para procurarse lo que se necesita; lo demas es obra del tiempo i de la naturaleza, que es pródiga en la reproduccion de sus dones. El cultivo, la enseñanza práctica, i mas tarde la Escuela Normal necesitan brazos, i estos brazos a precios ínfimos, limitados al alimento, lo suministrarian la Cuna, convertida en Hospicio de Huérfanos afecto al local de la Escuela Normal i Quinta de aclimatacion, i a quienes la caridad pública, mal ordenada hasta hoi, deja en la destitucion o abandona a merced de la suerte, despues de haberlos salvado de la muerte temprana del expósito, sin casas de Reforma para niños delincuentes, mal entretenidos o abandonados. Estos establecimientos aislados, como existen hoi en todas partes, que cuestan mucho i nada producen, se convierten en los mas poderosos ausiliares de la grande obra de mi sistema de educacion. Las Cunas toman el niño recien nacido hasta concluida la lactancia. La Sala de Asilo empieza a educarlo desde la edad de dos años hasta la de seis, tiempo en que, en un sistema combinado de establecimientos que se den la mano unos a otros, puede emplear con producto sus débiles fuerzas, barriendo, desgranando semillas, deshervando, tejiendo estera, i otras mil ocupaciones infantiles. De siete años adelante sirve de alumno en las escuelas de aplicacion en que se ejercitan en la práctica los maestros educandos, i en la Quinta Normal de peon, plantando legumbres, hortalizas, plantas, etc., i todo lo que desempeña tambien un niño como un adulto, por requerirse inteligencia i no fuerza.

De 12 años hasta 16 empiezan a ser peones de trabajo para el manejo del arado, i alumnos de estudios mayores de botánica, ganaderia, etc. A veinte son hombres formados, intelijentes, aptos para entrar en la vida, i a veces poseen un peculio adquirido durante su aprendizaje en lugar de haber costado nada al erario. De esos niños que nacieron huérfanos, o mas tarde eran vagos, el país hace hombres instrumentos de moralidad, trabajo intelijente, educacion, desarrollo de riqueza i de civilizacion; i halla en ellos un empleado a quien mas tarde dará casa, familia, ocupacion, i empleos públicos, como maestro de escuela, administrador de la vacuna, bibliotecario, maestre de posta, etc.

Todas las instituciones que entran en este plan de educacion están de largos años planteadas, esperimentadas i practicadas en varios países del mundo. Las constituciones norte-americanas hacen obligatoria la creacion de establecimientos para la educacion de niños mal entretenidos o delincuentes. Quintas Normales i jardines de plantas los hai en todas partes. Las Escuelas Normales han pasado ya requisito indispensable para la formacion de las escuelas; la caridad cristiana, sobre todo en los Estados-Unidos, ha hecho de las antiguas casas de espósitos, establecimientos de educacion moral e industrial, continua hasta la edad viril; las Bibliotecas populares son hoi el instrumento de la educacion comun, i la continuacion i complemento de la escuela; pero, creadas cada una de estas instituciones en diversos países, en épocas diversas, i con un objeto esclusivo, cada una en su especialidad, no han formado hasta hoi un todo armonioso, haciendo que las unas sean preparacion de las otras; que ésta remedie lo incompleto de aquella; i que todas marchen dándose la mano al mismo fin, que es la propagacion de los medios de mejorar la condicion del país i de los hombres que lo habitan. Chile ha gastado cien mil pesos, si no mas en una Quinta Normal que aun no ha dado agrónomos; otro tanto en Escuela Normal, cuyos alumnos maestros apénas cumplen siete años de servicio obligatorio abandonan carrera que han tomado solo para abrirse paso en la vida. Hoi se funda un Hospicio de Huérfanos que ya cuesta 70,000 pesos, i cuando se pregunta ¿qué se hará con esos jóvenes cuando hayan llegado a la edad viril, se responde que se fundarán colonias, por no saber qué destino darles. Mi plan es mas sencillo, demanda gastos exiguos, i asegura brazos para la continuacion indefinida de la profesion de maestro. Yo tomo un espacio de terreno, donde por lo pronto acampan cuatrocientos jóvenes, como acampa un batallon de infantería en Lujan. Estos jóvenes labran la tierra i se educan para enseñar a labrar la tierra i a leer. La tierra que labran les da de que vivir, dejando al Estado solo los gastos de creacion. En lugar de peones para las labores que no requieren fuerza, tomo niños a quienes sus padres no pueden dar ni moral, ni oficio ni instruccion, i ellos ayudando al trabajo, se moralizan por la educacion relijiosa i por la disciplina i la instruccion. Los sacerdotes que presiden hoi a la educacion de Huérfanos toman al niño desde la cuna, lo educan en las Salas de Asilo, i a los siete años es ya un hombrecito moral, relijioso, instruido i trabajador. La Quinta Normal continúa la obra, i ésta i la Escuela Normal le dan aplicacion i objeto; i de materiales tan humildes al principio, el sistema ha hecho maestros de escuela, agrónomos, impresores, litógrafos, grabadores intelijentes, relijiosos i morales, para ir cada uno al puesto que le aguarda, es decir una quinta donde hai tierra que labrar, servicios diversos que prestar a sus semejantes, una escuela que presidir, los goces de la familia i de la propiedad, i un porvenir asegurado, miéntras la honradez, la laboriosidad i el desempeño de sus deberes le hagan acreedor a permanecer en situacion que es de suyo buena. En veinte años la fisonomía física i moral del país ha cambiado, quedando echadas las bases de un porvenir de civilizacion, moralidad i riqueza.