Agricultura.

¿Puede desenvolverse en toda la estension del Estado de Buenos-Aires la agricultura? Ya hemos mostrado como la condicion primitiva de la tierra hace preferible el pastoreo a toda otra industria. La agricultura puede sin embargo prestarle poderoso ausilio. La semilla de durasno o de paraiso que cae a la tierra, da nacimiento a plantas que se desenvuelven rápidamente, las mieses se producen como el pasto, sin otra labor que derramar la semilla sobre la tierra lijeramente surcada por el arado; la alfalfa se mantiene sin riego en todo su verdor i lozanía hasta que cegada, vuelve a retoñar con prontitud; i como se ha propagado el cardo desde las costas a muchas leguas hácia el interior, podrian propagarse plantas mas útiles al hombre, si alguna direccion intelijente se quisiere dar a las fuerzas de reproduccion de la naturaleza. El clima, cálido en verano con chubascos frecuentes, frio en invierno con lluvias intensas, duraderas i repetidas, hace que casi todo el territorio del Estado tenga temperamento mas favorable para la agricultura sin riego artificial que Chile, la España, la Italia i Arjel, e igual al de Francia, Alemania i los Estados-Unidos del Norte.

La agricultura pues, introducida al lado del pastoreo, puede subministrar a éste los auxilios que lo harian mas perfecto. Produciendo cercas, maderas, leña, etc., habria granjas, establos, apriscos, rediles o corrales en abundancia; i por estos medios de sujecion i limitacion de los movimientos se acabaria de domesticar el ganado, se utilizaria la leche i sería ménos costosa la produccion i mayor.

Si es que no ha de consagrarse indefinidamente el territorio de un Estado entero al solaz de las bestias, la agricultura proporcionaria ocupacion, morada i subsistencia a millares de seres humanos en reducido espacio; proveyendo ademas de materias primeras para la industria i construccion civil. Prueba relevante de estos asertos subministran los datos estadísticos del Departamento de Mercedes (Guardia de Lujan) reunidos por la laboriosidad de don Faustino Magallanes, los que muestran la espontaneidad de aquella tierra dócil, que no pide, tanto ella, como el campecino que la habita, sino que la eduquen i que la intelijencia dirija sus actos. I a propósito del oficioso colector de aquellos datos, es fortuna que sea un maestro de escuela, para anticipar ya la influencia benéfica que este funcionario ejercerá por todas partes, en beneficio del progreso de las campañas. Segun la noticia estadística, en el Departamento de Mercedes existen hoi 661,837 árboles de durazno, 279,471 álamos, 22,055 paraisos, 18,011 sauces, 32,452 acacias, diez i seis i media cuadras de hortalizas sembradas, i diez i ocho de alfalfa, i se habian recojido, de 159 fanegas de trigo de sembradura, 2533, i de 38 de maíz, 628, dando éste veinte por uno, i el trigo quince.

A nuestro objeto, basta poner de manifiesto la idoneidad de la tierra para producir árboles de bosque i frutales, cereales, hortalizas i pastos artificiales, representados en aquel censo por algunas muestras felices. La presencia de álamos i sauces sin riego, muestra la naturaleza húmeda de la tierra. El precioso trabajo señala la existencia de cuarenta corrales de ñandubai (mimosa, algarrobo) i 122 de palo blanco, ámbas maderas importadas de fuera por agua, e introducidas en carretas a treinta leguas que la Guardia de Lujan dista de la costa. No hai vejetacion mayor natural en las campañas de Buenos-Aires, simplemente porque aun no habia llegado, despues de levantarse el suelo del fondo de las aguas, la época de propagarse las semillas desde los puntos mas antiguos de los territorios del norte.

Tenemos pues, por tarea, continuar la obra de la Creacion, cubriendo "de árboles i de toda simiente" ese pedazo de tierra que quedó a medio hacer. Ni seremos nosotros los primeros que tal osan emprender. Entre Bayona i Burdeos yace el lecho de un golfo o mar abandonado por las aguas de siglos atras. La industria del hombre ha emprendido i logrado cubrir de bosques de pinos las arenas movedizas de las Landas de Francia, i hoi viven trescientos mil habitantes alimentados por una tierra que Dios no crió. Las montañas de los Ardennes han sido revestidas de vejetacion, llevando de nuevo, para cubrir la desnudez de las rocas, la tierra que los siglos habian arrastrado a los valles. Los alrededores de Leon han sido poblados de bosques por procederes sencillísimos; i la destruccion de los que existieron en Arjel, en tiempo de los romanos, en Roma mismo i en la España, son causa reconocida de la esterilidad de la tierra actual, célebre ántes por su feracidad. El culto de los Druidas, que tenia por templos las selvas sombrias, ha legado a la Francia sus bosques seculares, sin que por eso la industria descuide esplotar, sembrando árboles forestiers, la rica produccion de la leña. De los cincuenta millones de hectáreas que mide la superficie de la Francia, uno de los mas populosos países de Europa, siete están cubiertos de bosques, lo que hace un séptimo del territorio reservado a la vejetacion silvestre. En Alemania se conservan del mismo modo selvas, i la ciencia moderna ha revelado la relacion íntima que existe entre la temperatura i las plantas, i los cambios operados por los desmontes.

La temperatura de la Provincia de Santiago de Chile empieza ya a resentirse de las devastaciones de tres siglos con la irregularidad de los inviernos, secos de ordinario, lluviosos en estremo por reacciones bruscas, con gran sorpresa de los ancianos. La agricultura vacila en medio de estas peripecias; la vida doméstica se hace difícil por la escasez de leña, i sin la esperanza de que el camino de hierro traiga el carbon de piedra de Concepcion, esta parte del territorio chileno estaria sujeta a inconvenientes gravísimos.

Buenos-Aires esperimenta de vez en cuando secas espantosas, que en un año chancelan las cuentas de ganado, acabando con el piño i la cria de un golpe. Estas calamidades peores que la guerra serían en sus rigores atenuadas, si la superficie del suelo estuviese en parte a cubierto de los rayos del sol; si el sud-oeste o el pampero no pudiesen arrastrar consigo las emanaciones húmedas, si en fin, los vapores encontrasen obstáculos para detenerse, condensarse i convertirse en nubes, funcion que desempeñan las montañas i los bosques.

Pero para obrar cambio tan deseado, se ha de proceder con método, con arte, con sistema, i no atenerse a la irregular accion individual, i a la lenta obra del tiempo. Es preciso pensar en vivir para nosotros i para nuestros hijos al ménos, i no estasiarnos en lo que el país será dentro de un siglo. La República Arjentina, despues de haber derrochado su presente i su pasado, juega en todo el porvenir. Todas sus instituciones actuales son préstamos hechos a los siglos futuros. Papel moneda, puerto del Rosario, Confederacion sin recursos, todo estriba en lo que será el país dentro de poco. Ah! Dentro de poco, al paso que va, será un desierto!

Debe Buenos-Aires pues, impulsarla agricultura, para mejorar la cria del ganado i correjir los defectos de la naturaleza, dando ademas valor ilimitado a la tierra, que ocupada por rebaños, no puede hoi estimarse, sino en relacion a la cantidad de animales que su vejetacion espontánea mantiene. Pero para que la agricultura florezca es necesario que la tierra pueda ser poseida por el labrador, en pequeñas porciones, i segun la reparticion actual de la tierra en lotes para cria de ganado, pocas familias podrian colocarse ventajosamente en esas dilatadas campañas, pues pocas tierras hai que no reconozcan un poseedor. ¿Cómo se haría la agricultura? Si el labrador no puede poseer la tierra, trabajaría como inquilino el terreno ajeno, pudiendo suceder que un lote de diez leguas cuadradas perteneciente a un amo, colocado a corta distancia de un mercado, i compuesto de terreno adecuado para la agricultura, fuese transformado en diez años en terrenos labrados. Habria pues un propietario que, sin otro trabajo que protejer inmigrantes menesterosos, poseyese diez leguas cuadradas de país cultivado i poblado por inquilinos. I hai propietarios de sesenta leguas i los hai de ciento. Tan estraño fenómeno social que puede tener lugar bien pronto, no tiene ejemplo ni lo tendrá jamas en la historia del mundo, lo que revelaría la ceguedad de las instituciones que prevalecen entre nosotros. Tratando en este opúsculo de fundar una lei de educacion pública que abrace el presente, i eche cimientos al desenvolvimiento futuro de la riqueza i civilizacion de aquel país, he debido para ilustracion, tocar todos estos puntos, que tienen referencia con la poblacion de tan vastas estensiones, i con la suerte de sus habitantes.