Estamos léjos de proponer leyes agrarias, en el sentido histórico i político de la clasificacion. El sistema actual de reparticion de la tierra en Buenos-Aires, calculado para un país despoblado, es una barrera insuperable a todo desarrollo de mayor riqueza i de una grande poblacion; pero apénas tome la agricultura cierto grado de desenvolvimiento, la transformacion de la tierra de pastoreo en tierra de labor va a producir desórdenes sociales de estraña e imprevista forma, porque no hai ejemplo de poseedores de sesenta leguas de país cultivado, sin que haya príncipes i condes soberanos, i los habitantes sean vasallos, siervos o inquilinos. Los lores de Inglaterra se avergonzarian de su pobreza en presencia de estos potentados, si es que las injusticias que tal órden de cosas produjese dejaran tranquilos a los favorecidos.

Nuestras leyes coloniales de tierras fijaron la estension de la que podia obtenerse por merced, i las condiciones con que sería poseida. Pero es condicion de la cria de ganado salvaje poseer estensiones dilatadas, sin las cuales el pastoreo es reducido i oneroso; i aunque la lejislacion patria se haya a este respecto desviado del camino que le dejaron trazadas las leyes españolas, cualquiera reforma que se introduzca nuevamente debe tener por base no desquiciar la propiedad actual, ni perturbar la posesion tranquila, miéntras la tierra sea consagrada al pastoreo de ganado semi-salvaje.

La base del proyecto de educacion comun que propongo parte del presentimiento de esta transformacion, del exámen de las peculiaridades del país, i de la necesidad de asegurar desde ahora la suerte, de las poblaciones rurales, la mejora del pastoreo actual, acelerando la época en que la desnudez primitiva de la tierra haya de cubrirse metódicamente de cultura silvestre, porto ménos para que auxilíe el desarrollo de la poblacion, favoreciendo i beneficiando el pastoreo. Así pues en una sola lei, pueden combinarse estos resultados:

Cultura de la tierra,

Cultura del ganado,

Cultura del hombre.

Emprendida a la vez en todo el territorio a un tiempo, ayudando a lo que existe, i preparando el camino a lo que debe existir; i esto por medios sencillos i practicables, sin erogaciones cuantiosas, sin anticipar nada por espíritu de sistema.

Mas adelante volveremos detalladamente sobre los puntos que hasta ahora no hemos hecho mas que indicar.

Para emprender obra al parecer tan colosal hemos debido entrar en todos los detalles que preceden i seguirán, pues es requisito indispensable que se haga con la cooperacion espontánea de esos propietarios de las campañas de Buenos-Aires, no por un sublime sacrificio, que el espíritu egoista de la propiedad resiste; no por prevision de males futuros que el bienestar del presente oculta; no por amor al prójimo o por patriotismo que son sentimientos que se subordinan de ordinario a otros intereses. No. Las concesiones que exijiremos tendrán por móvil el propio interés, por estímulo la ventaja propia, por resultado la civilizacion del futuro Estado, la transformacion gradual de la industria, i la felicidad del mayor número.