P.—¿Cuántos jóvenes riojanos están estudiando en Córdoba o Buenos Aires?
R.—Sólo sé de uno.
P.—¿Cuántas escuelas hay y cuántos niños asisten?
R.—Ninguna.
P.—¿Hay algún establecimiento público de caridad?
R.—Ninguno, ni escuela de primeras letras. El único religioso franciscano que hay en aquel convento, tiene algunos niños.
P.—¿Cuántos templos arruinados hay?
R.—Cinco; sólo la Matriz sirve de algo.
P.—¿Se edifican casas nuevas?
R.—Ninguna, ni se reparan las caídas.