Á vos, cual solo remedio
de todos mis infortunios,
si benignos los intentos
que á estos montes me conducen
permitís tengan efecto.
Guardian.
(Sorprendido.)
¿Sois Doña Leonor de Vargas?...
¿Sois por dicha?... ¡Dios eterno!
Leonor.
Á vos, cual solo remedio
de todos mis infortunios,
si benignos los intentos
que á estos montes me conducen
permitís tengan efecto.
Guardian.
(Sorprendido.)
¿Sois Doña Leonor de Vargas?...
¿Sois por dicha?... ¡Dios eterno!
Leonor.