(Abatida.) ¡Os horroriza el mirarme!

Guardian.

(Afectuoso.) No, hija mia, no por cierto.

Ni permita Dios que nunca

tan duro sea mi pecho,

que á los desgraciados niegue

la compasion y el respeto.

Leonor.

¡Yo lo soy tanto!

Guardian.