osará aproximarse de cien pasos,

ni ménos penetrar la humilde cerca

que á gran distancia la circunda en torno.

La mujer santa, antecesora vuestra,

solo fué conocida del prelado,

tambien mi antecesor. Que mujer era

lo supieron los otros religiosos

cuando se celebraron sus exequias.

Ni yo jamás he de volver á veros:

cada semana, sí, con gran reserva,