yo mismo os dejaré junto á la fuente
la escasa provision: de recogerla
cuidareis vos... Una pequeña esquila,
que está sobre la puerta con su cuerda
calando á lo interior, tocareis solo
de un gran peligro en la ocasion extrema,
ó en la hora de la muerte. Su sonido,
á mí ó al que cual yo prelado sea,
avisará, y espiritual socorro
jamás os faltará... No, nada tema.