y un cadalso al despertar.
Entonces risueño un dia,
¡uno solo, nada más!
me dió el destino; quizás
con intencion más impía.
Así en la cárcel sombría
mete una luz el sayon,
con la tirana intencion
de que un punto el preso vea
el horror que le rodea
y un cadalso al despertar.
Entonces risueño un dia,
¡uno solo, nada más!
me dió el destino; quizás
con intencion más impía.
Así en la cárcel sombría
mete una luz el sayon,
con la tirana intencion
de que un punto el preso vea
el horror que le rodea