(Volviendo en sí.)

¿Dónde estoy? ¿dónde?

D. Cárlos.

(Con mucho cariño.)En Beletri,

á mi lado, amigo excelso.

Nuestra ha sido la victoria,

tranquilo estad.

D. Álvaro.

¡Dios eterno!

Con salvarme de la muerte,