Al que como tierno hermano...

¡Cómo hermano!... ¡Suerte horrenda!

¿Cómo hermano?... ¡Debió serlo!

Yace convertido en tierra

por no serlo... ¡Y yo respiro!

¿Y aún el suelo me sustenta?...

¡Ay! ¡ay de mí!

(Se dá una palmada en la frente, y queda en la mayor agitacion.)

Capitan.

Perdonadme