D. Álvaro.
No, amigo;
cuanto de él se diga es falso.
Era un digno caballero
de pensamientos muy altos.
Retóme con razon harta,
y yo tambien le he matado
con razon. Sí, si aún viviera
fuéramos de nuevo al campo,
él á procurar mi muerte,
D. Álvaro.
No, amigo;
cuanto de él se diga es falso.
Era un digno caballero
de pensamientos muy altos.
Retóme con razon harta,
y yo tambien le he matado
con razon. Sí, si aún viviera
fuéramos de nuevo al campo,
él á procurar mi muerte,