Meliton.

Yo, nada sospecho.

Guardian.

Le aseguro que no he tenido revelacion.

Meliton.

Ya, pues entonces... Pero tiene muchas rarezas el P. Rafael.

Guardian.

Los desengaños del mundo... las tribulaciones... Y luego, el retiro con que vive, las contínuas penitencias... (Suena la campanilla de la portería.) Vaya á ver quién llama.

Meliton.

¿Á que son otra vez los pobres? Pues ya está limpio el caldero... (Suena otra vez la campanilla.) No hay más limosnas; se acabó por hoy, se acabó. (Suena otra vez la campanilla.)