sola hermana me dejásteis,

perdida, y sin honra... ¡¡¡Oh furia!!!

D. Álvaro.

¡¡¡Mi Leonor!!! ¡Ah! No sin honra,

un religioso os lo jura.

Leonor... ¡ay! ¡¡¡la que absorbia

toda mi existencia junta!!! (En delirio.)

La que en mi pecho, por siempre...

por siempre, sí, sí... que aún dura...

una pasion... Y qué, ¿vive?