¿Sabeis vos noticias suyas?...

Decid que me ama, y matadme,

decidme... ¡Oh Dios!... ¿me rehusa

(Aterrado.)

vuestra gracia sus auxilios?

¿De nuevo el triunfo asegura

el infierno, y se desploma

mi alma en su sima profunda?

¡Misericordia!... Y vos, hombre

ó ilusion, ¿sois por ventura