sin duda van á cargar.

¡El Padre, el Padre Rafael!...

Si quien piensa mal, acierta.

Atrancaré bien la puerta...

pues tengo un miedo cruel.

(Cierra la puerta.)

Un olorcillo han dejado

de azufre... Voy á tocar

las campanas.

(Váse por un lado, y luego vuelve por otro como con gran miedo.)