de la ermita van los dos.
(Asomándose á la puerta con gran afan; á voces.)
¡Hola!... ¡Hermanos!... ¡Hola... Digo!...
No lleguen al paredon,
miren que hay excomunion.
Que Dios les va á dar castigo.
(Vuelve á la escena.)
No me oyen, vano es gritar.
Demonios son, es patente.
Con el santo penitente