Don Álvaro. Ó arrastrarle
como un malhechor, atado
por entre estos olivares
á la cárcel de Sevilla;
y allá para Navidades
acaso, acaso en la horca.
Leonor.
¡Ay Curra!... El alma me partes.
Curra.
Y todo esto, señorita,
Don Álvaro. Ó arrastrarle
como un malhechor, atado
por entre estos olivares
á la cárcel de Sevilla;
y allá para Navidades
acaso, acaso en la horca.
Leonor.
¡Ay Curra!... El alma me partes.
Curra.
Y todo esto, señorita,