Ángel consolador del alma mia...
¿Van ya los santos cielos,
á dar corona eterna á mis desvelos?
Me ahoga la alegría...
¿Estamos abrazados
para no vernos nunca separados?
Antes, antes la muerte,
que de tí separarme y que perderte.
Leonor.
¡Don Álvaro! (Muy agitada.)