porque tardé en venir? De mi retardo
no soy culpado, no, dulce señora;
hace más de una hora
que despechado aguardo
por los alrededores
la ocasion de llegar, y ya temia
que de mi adversa estrella los rigores
hoy deshicieran la esperanza mia.
Mas no, mi bien, mi gloria, mi consuelo,
protege nuestro amor el santo cielo,