Para mí el alazan gallardo y fiero...
¡Oh, loco estoy de amor y de alegría!
En San Juan de Alfarache, preparado
todo, con gran secreto, lo he dejado.
El sacerdote en el altar espera;
Dios nos bendecirá desde su esfera:
y cuando el nuevo sol en el oriente,
protector de mi estirpe soberana,
númen eterno en la region indiana,
la regia pompa de su trono ostente,