Habitante 1.º
Hola; aquí viene el señor canónigo.
ESCENA II.
Canónigo.
Buenas tardes, caballeros.
Habitante 2.º
Temíamos no tener la dicha de ver á su merced esta tarde, señor canónigo.
Canónigo.
(Sentándose y limpiándose el sudor.) ¿Qué persona de buen gusto, viviendo en Sevilla, puede dejar de venir todas las tardes de verano á beber la deliciosa agua de Tomares, que con tanta limpieza y pulcritud nos dá el tio Paco, y á ver un ratito este puente de Triana, que es lo mejor del mundo?
Habitante 1.º