Tio Trabuco.
Yo de los viajeros no miro más que la moneda, que ni es hembra ni es macho.
Estudiante.
Sí, es género epiceno, como si dijéramos hermafrodita... Pero veo que es usted muy taciturno, tio Trabuco.
Tio Trabuco.
Nunca gasto saliva en lo que no me importa: y buenas noches, que se me va quedando la lengua dormida, y quiero guardarle el sueño; sonsoniche.
Estudiante.
Pues señor, con el tio Trabuco no hay emboque. Dígame usted, nostrama, (Á la mesonera.) ¿por qué no ha venido á cenar el tal caballerito?
Mesonera.
Yo no sé.