Estudiante.
Pero, vamos, ¿es hembra ó varon?
Mesonera.
Que sea lo que sea, lo cierto es que le ví el rostro, por más que se lo recataba, cuando se apeó del mulo, y que lo tiene como un sol; y eso que traia los ojos de llorar y de polvo, que daba compasion.
Estudiante.
¡Oiga!
Mesonera.
Sí señor; y en cuanto se metió en ese cuarto, volviéndome siempre la espalda, me preguntó cuánto habia de aquí al convento de los Ángeles, y yo se lo enseñé desde la ventana, que como está tan cerca se ve clarito, y...
Estudiante.
¡Hola, conque es pecador que viene al jubileo!