nadie he encontrado en la cama,

y está la ventana abierta.

Mesonero.

¿Cómo? ¿cómo?... Ya lo sé...

La ventana al campo dá,

y como tan baja está,

sin gran trabajo se fué.

(Andando hácia el cuarto donde entró la mujer, quedándose él á la puerta.)

Quiera Dios no haya cargado

con la colcha nueva.