—¿Cuánto vale?
—Ya sabe Vd., señor Juan, que los cuadros están muy 85 baratos.
—Pues bien, dándolo barato.
—Hombre, si le dan a Vd. cuarenta reales, no será Vd. mal pagado.
—¿Dice Vd. cuarenta o cuarenta mil? 90
—Cuarenta, señor Juan, cuarenta, y es mucho.
—¡Ah! ¡me he perdido! ¡ladrones! ¡infames ladrones!
Después de esto ¿quién quiere comprar gangas?
EL MÉDICO TUNANTE
Llegó un tunante a la ciudad de Zaragoza, diciendo que sabía raros secretos de medicina. Entre otras cosas dijo que podía remozar las viejas. Muchas viejas del pueblo creyeron sus palabras.