—¿En dónde murió el padre de Vd.?

—En la cama.

—¿Y su abuelo?

—En la cama. 85

—¿Y su bisabuelo?

—En la cama también.

—¡Ah, miserable!—dijo entonces el marinero—después de esos ejemplos ¿todavía se atreve Vd. a acostarse?

Cierta señora fue a visitar a una de sus amigas. No la 90 encontró en casa, pero en cambio vio que los muebles estaban todos llenos de polvo. Queriendo dar a su amiga una lección, escribió con el dedo sobre el polvo que cubría mesa y sillas, la palabra: puerca. Al día siguiente volvió y dijo a su amiga que la tarde anterior había tenido la desgracia de no 95 hallarla en casa.

—Sí, ya sé que estuvo Vd.; encontré su nombre escrito en todos los muebles.

Examinando a una señora como testigo de un pleito, el juez le preguntó cuántos años tenía. 100