Confesábase uno de prestar dinero con usura.

—Si el interés pasa de seis por ciento—decía el confesor—comete Vd. un pecado; no olvide Vd. que Dios todo lo ve 145 desde el cielo.

—Por eso precisamente, señor cura; porque todo lo ve desde el cielo, presto al nueve por ciento, porque el 9 desde arriba le parecerá un 6.

EL BURRO FLAUTISTA[1] 150
Esta fabulilla,
Salga bien o mal,
Me ha ocurrido ahora
Por casualidad.
Cerca de unos prados 155
Que hay en mi lugar,
Pasaba un borrico
Por casualidad.
Una flauta en ellos
Halló, que un zagal 160
Se dejó olvidada
Por casualidad.
Acercose a olerla
El dicho animal;
Y dió un resoplido 165
Por casualidad.
En la flauta el aire
Se hubo de colar,
Y sonó la flauta
Por casualidad. 170

¡Oh! dijo el borrico:
¡Qué bien sé tocar!
¿Y dirán que es mala
La música asnal?
Sin reglas del arte 175
Borriquitos hay,
Que una vez aciertan
Por casualidad.

Sin reglas del arte, el que en algo acierta es por casualidad.

EL OSO, LA MONA Y EL CERDO 180
Un oso, con que la vida
Ganaba un piamontés,
La no muy bien aprendida
Danza, ensayaba en dos pies.
Queriendo hacer de persona, 185
Dijo a una mona: "¿Qué tal?"
Era perita la mona,
Y respondiole: "Muy mal."
"Yo creo, replicó el oso,
Que me haces poco favor. 190
¡Pues qué! ¿mi aire no es garboso?
¿No hago el paso con primor?"
Estaba el cerdo presente,
Y dijo: "¡Bravo! ¡Bien va!
Bailarín más excelente 195
No se ha visto ni verá."
Echó el oso, al oír esto,
Sus cuentas allá entre sí,
Y con ademán modesto
Hubo de exclamar así: 200
"Cuando me desaprobaba
La mona, llegué a dudar:
Mas ya que el cerdo me alaba
Muy mal debo de bailar."
Guarde para su regalo 205
Esta sentencia un autor:
Si el sabio no aprueba, malo;
Si el necio aplaude, peor.

Nunca una obra se acredita tanto de mala como cuando la aplauden los necios. 210

EL PATO Y LA SERPIENTE
A orillas de un estanque
Diciendo estaba un pato:
"¿A qué animal dió el cielo
Los dones que me ha dado? 215
Soy de agua, tierra y aire:
Cuando de andar me canso,
Si se me antoja, vuelo,
Si se me antoja, nado:"
Una serpiente astuta, 220
Que le estaba escuchando,
Le llamó con un silbo,
Y le dijo: "Seor guapo,
No hay que echar tantas plantas;
Pues ni anda como el gamo, 225
Ni vuela como el sacre,
Ni nada como el barbo.
Y así, tenga sabido
Que lo importante y raro
No es entender de todo, 230
Sino ser diestro en algo."

Más vale saber una cosa bien, que muchas mal.