[11] Rockinger, Ueber formelbücher vom dreizehnten bis zum sechzehnten jahrhundert als rechtsgeschichtliche quellen, Munich, 1855.

[12] En España no se han coleccionado aún especialmente, como en Alemania, por ejemplo, que posee la colección excelente de Graf y Dietherr, los refranes interesantes desde el punto de vista jurídico. Hay, pues, que recurrir á las colecciones generales. Las más recientes y completas son las de J. Sbarbi, Refranero general español, Madrid, 1874-1879; y la de J. Haller, Altspanischen Sprichwörter, Ratisbona, 1883.

[13] Anteriores á los progresos realizados en la crítica é interpretación de los escritores y de los monumentos, y aunque insuficientes bajo este concepto, interesantes y meritorias como recopilación y exposición metódica y detallada de noticias acerca de la geografía antigua de España, son las partes relativas á nuestra Península en las obras de Mannert, Geographie der Griechen und Römer, Leipzig, 1829, Uckert Geographie der Griechen und Römer, Weimar, 1832, vol. II, y Forbiger, Handbuch der alten Geographie, Hamburgo, 1877 sobre la geografía del mundo clásico. La obra del segundo es aún hoy en día la mejor de todas las consagradas á exponer en su conjunto la geografía de la España primitiva y romana. Después de una excelente introducción en que trata sucesivamente de la geografía general de España en el período legendario é histórico, de la situación, configuración y límites de la Península según los geógrafos griegos y romanos, de la geografía física, de las circunscripciones regionales y administrativas, del clima, fecundidad y productos, reseña, tomando por base la división establecida por Augusto, con gran lujo de detalles y copia de erudición, bebida en las mejores fuentes y depurada en el rigor de razonada crítica, la geografía particular de la Bética, de la Lusitania y de la Tarraconense. Dos interesantísimos apéndices, relativo el primero al examen de los datos de Scymno de Chíos acerca de la España primitiva, y el segundo á la crítica del poema geográfico de Avieno, aquilatan el valor de la obra de Uckert en lo concerniente á España. Las de Mannert y Forbiger, aunque interesantes como repertorio de materiales, son muy inferiores á ella desde el punto de vista crítico.

La topografía, ó sea el estudio de los lugares donde se hallan ruinas de antiguas poblaciones y su exploración ordenada y minuciosa, no sólo proporciona interesantes datos para juzgar del grado de cultura de las razas primitivas, sino que viene á arrojar por el mismo caso vivísima luz sobre la historia de los progresos de la dominación y de la cultura romanas, completando en muchos puntos las noticias de los escritores clásicos sobre este particular.

Cuánta utilidad puede reportar este linaje de investigaciones, si se procura fecundarlas combinando sus datos con los que proporcionan las fuentes literarias y epigráficas, muéstranlo elocuentemente, por ejemplo, las disertaciones de Hübner acerca de las antigüedades de Citania: Citania. Alterthümer in Portugal, en el Hermes, t. XV (1881), cuaderno 1.º, p. 49-91; y Citania. Weitere Alterthümer aus Portugal, en el cuaderno 4.º del mismo tomo, p. 599-604.

[14] Los manuales más á propósito para orientar en este estudio son: R. Cagnat, Cours élémentaire d'épigraphie latine, París, 1885; y E. Hübner, Römische Epigraphik, en el Handbuch der klassischen Alterthumswissenschaft, de J. Müller, Nordlinga, 1885, vol. I, p. 477-548, especialmente las p. 542-548, que tratan de los documentos públicos y privados. Pueden considerarse como complemento necesario de tan útiles manuales, los Exempla inscriptionum latinarum in usum praecipae academicum de G. Wilmans, Berlín, 1873, para la parte formular; y para la paleográfica, los Exempla scripturae epigraphicae latinae de E. Hübner, Berlín, 1885.

Respecto á la epigrafía latino-cristiana, el Manuel d'Épigraphie chrétienne d'après les marbres de la Gaule de E. Le Blant, París, 1869, y el artículo Inschriften de F. X. Kraus en su Real-Encyklopädie der christlichen Alterthümer, Friburgo en Brisgovia, 1879-1886, vol. II, p. 39-58.

[15] Recientemente ha venido á sustituir con ventaja á las obras publicadas á fines del siglo pasado por Terreros y Merino sobre esta materia, el Manual de Paleografía diplomática española de los siglos XII al XVII, Madrid, 1879, y la Paleografía visigoda, Madrid, 1881, de mi colega Jesús Muñoz y Rivero.

Son también en extremo recomendables las obras de G. Wattenbach, Anleitung sur lateinischen Paläographie, 4.ª edición, Leipzig, 1886, y Das Schriftwesen im Mittelalter, 2.ª edición, Leipzig, 1875.

[16] B. Peón, Estudios de Cronología universal, Madrid, 1863.—E. Grotefend, Handbuch der historischen Chronologie, Hannover, 1872.