El Sr. Rodríguez de Berlanga (op. cit., p. 85) cree hallar la clave para determinar, así el origen aryano de los Iberos, como los territorios que ocuparon, en la terminación tania de muchos nombres de regiones de la Península y de algunas otras del mundo antiguo, que supone equivalentes «al nombre geográfico moderno de varias comarcas de la India y de la Persia, como son Hindostan, Afghanistan, Farsistan y Kurdistan... La terminación irania stan» añade «corresponde á la forma sánscrita s'tâ'na, significando residencia, statio, de una agrupación de gentes que proceden del mismo origen.» Esta terminación «los griegos la tradujeron en τανια ó en τανος, y los romanos en tania ó tanus, la una indicando la región y el tribule la otra.» La insubsistencia de esta hipótesis resalta considerando que los nombres geográficos de que trata, como Aquitania, Cerretania, etc., no se forman, como supone el Sr. Rodríguez de Berlanga, de la radical expresiva del nombre del pueblo y de la terminación tania, sino de dicha radical, del sufijo et ó it (que se halla, no sólo en nombres geográficos de España, las Galias y África, sino también en Italia), y del sufijo latino an, frecuentísimo en los adjetivos étnicos. Véase sobre todo ello á Hübner, Quaestiones onomatologicae latinae en la Ephem. epigr., II, páginas 25-92. No cabe, pues, en manera alguna identificar la terminación de los nombres citados con el iranio stan, y falta de fundamento la hipótesis, se desvanecen por sí mismas las consecuencias que de ella quieren derivarse.

[43] Han venido á confirmar, rectificar y completar la demostración de Humboldt en este punto la memoria de Phillips, Prüfung des iberischen Ursprunges einselner Stammes- und Städtenamen im südlichen Gallien, inserta en los Sitzungsberichte de la Academia de Ciencias de Viena, 1870, página 345-410, y sobre todo la obra de Luchaire, Les Origines linguistiques de l'Aquitanie, París, 1877.

[44] Nissen Italische Landeskunde, I (Berlín, 1883), p. 547, niega que los Sicanos sean de origen Ibérico, y juzga sin valor alguno la tradición conservada por Tucídides, Filisto y Eforo, relativa á una invasión ibérica por Sicilia. No se muestra Nissen, p. 551, tan escéptico respecto á la ascendencia ibérica de los habitantes de Córcega, defendida por el cordobés Séneca, (Dial. XII, 7, 9), que durante los ocho años que duró su destierro en esta isla, observó ciertas semejanzas entre el traje y algunas palabras del idioma los Corsos y los Cántabros, de donde infirió el parentesco entre ambos pueblos.

[45] Avieno, Or. marit., v. 609-611:

Hujus (Orani) alveo

Ibera tellus atque Ligures asperi

Intersecantur.

Müllenhoff, Deutsche Altertumskunde, Berlín, 1870, p. 190-191.

[46] E. d'Arbois de Jubainville, Introduction á l'étude de la littérature celtique, París, 1883.—Kuno, Vorgeschichte Roms. Die Kelten, Leipzig, 1878.—Rodríguez de Berlanga, Op. cit., p. 89-106.

[47] E. d'Arbois de Jubainville, Les origines gauloises. L'empire celtique au IV siècle avant notre ére, en el tomo XXX de la Revue historique, (1886) página 3-5.