[268] Inscripción de Roma, inserta en la colección de Orelli, Inscriptionum latinarum selectarum amplissima collectio, n. 956.
[269] Lámina de bronce encontrada cerca de Sasamón, en la provincia de Burgos.—Ephem. epigr. II, n. 322, p. 244-247. Hübner la califica de ejemplar único en su género entre los documentos relativos al derecho de patronato.
[270] C. I. L., II, n. 2.211.—Wilmans, n. 2.861. Según Hübner la denominación de subidiani (por subaediani) que ostenta este colegio, debió tomarla del lugar donde celebraba sus reuniones. Marucchi (citado por Marquardt, que tiene su opinión como probable, Römische Privatalterthümer, Leipzig, 1882, p. 699, n. 8), cree los fabri subidiani de esta inscripción, como los subaediani mencionados en otras de las Galias y África, eran una corporación de carpinteros ó ebanistas que hacían los trabajos propios de su profesión necesarios en el interior de los edificios (opus intestinum).
[271] Encontrado en las ruinas de Aritium vetus. En Asso, ciudad de la Troade, se ha encontrado recientemente una inscripción en griego (publicada y comentada por Mommsen, relacionándola con la nuestra, en el volumen V de la Ephem. epigr., p. 154-158), concebida en los mismos términos que la de Aritium; lo cual indica haber sido esta fórmula la ordinaria para tal clase de juramentos, que acostumbraban á exigir los Gobernadores de los pueblos sujetos á su jurisdicción, no sólo al subir al trono un nuevo Emperador, sino también en los aniversarios de este suceso y al principio de cada año. Mommsen, Römisches Staatsrecht, II, Leipzig, 1875, p. 749 y 763.
El texto en el C. I. L., II, n. 172, donde se recuerda la semejanza de esta fórmula con la del juramento de Publio Cornelio Escipión que recuerda Livio, XXII, 53.—Wilmans, n. 2.839.
[272] C. I. L., II, n. 3.249. Fué hallada cerca de Villanueva de la Jara. No se sabe la identificación moderna de los territorios Idiense y Soliense. El Saciliense estuvo en Fuente Ovejuna. Sobre los trifinia, vid. los Gromatici veteres, de Lachmann, ex libri Magonis et Vegojae auctorum, p. 348, líneas 26-29, y p. 349, lín. 1-5; y á Rudorff, en el vol. II de dicha publicación, páginas 260-261.
Mommsen, C. I. L., II, p. 325, cree que Julio Proculo debió ser nombrado por Domiciano, á semejanza de los jueces que, durante la República, acostumbró á nombrar el Senado para que resolvieran las cuestiones de límites pendientes entre los provinciales.
[273] Brunner, Zur Rechtsgeschichte der römischen und germanischen Urkunde, I, Berlín, 1880, p. 44-79, 90-94, 113-130 y 139-148.—Karlowa, Römische Rechtsgeschichte, I, p. 778-783, 793-805 y 994-1.003. Algunas indicaciones útiles ofrece aún sobre el particular Giraud, Histoire du droit français au moyen âge, I, p. 235-250, y un resumen sucinto Kuntze, Excurse über römisches Recht, 2.ª edición, Leipzig, 1880, p. 462-465.
[274] Esta distinción que hace Brunner (p. 44 y sig.) está basada en las tablas de cera descubiertas en Pompeya en 1875, comentadas por Mommsen en el Hermes XII, p. 88-141, y por Caillemer en la Nouvelle Revue historique de droit français et étranger, de 1877.
[275] Tan interesante documento, que ha contribuído eficazmente á ilustrar la institución á que se refiere, se encontró el año 1868 en las inmediaciones del pueblo de Bonanza, en la provincia de Cádiz. Fué publicado primeramente por Hübner con observaciones suyas y de Degenkolb en el vol. III del Hermes, p. 283-297; y reprodújolo luego el mismo Hübner en el C. I. L., II, n. 5.012, con notas ilustrativas de Mommsen.