Entre la multitud de trabajos de que ha sido objeto, citaremos como los más importantes los siguientes: Mendoza, De Concilio Illiberitano confirmando libri tres, Madrid, 1593; González Téllez, Concilium Illiberitanum, Lyon, 1665; Aguirre, Collectio Conciliorum Hispaniae, 1693; La Fuente, Historia eclesiástica de España, 2.ª ed., I, Madrid, 1873, p. 159-179; Hefele, Conciliengeschichte, I, 2.ª ed., Friburgo en Brisgovia, 1873, p. 148-192; Gams, Kirchengeschichte von Spanien, II, Ratisbona, 1864, p. 1-136.
La obra de Dale, The Synod of Elvira, and Christian Life in the fourth Century, Londres, 1882, no es, en lo que tiene de útil y aprovechable, sino mera reproducción de los trabajos anteriores sobre la materia, especialmente de los de Mendoza, Aguirre, Hefele y Gams. En los puntos en que se separa de ellos, casi siempre desbarra. Ni podía menos de ser así, dada la absoluta ignorancia del autor en materia de organización política y administrativa, y de antigüedades privadas de los Romanos, cuyo conocimiento es indispensable para interpretar rectamente muchos Cánones del Concilio de Elvira. Sirva de ejemplo el pasaje de la p. 226, en que hablando de las magistraturas municipales dice: «duumvir» was the title obtaining in Spain, «decurio» in the lesser Italian cities.
Se ha discutido mucho desde el siglo XVI hasta el presente, sobre el lugar que ocupó la antigua Ilíberis (el Municipium Florentinum Illiberitanum de los Romanos), afirmando unos que fué en las vertientes de la sierra de Elvira, y otros que en el perímetro de la Alcazaba Cadima de Granada. Esta última opinión, defendida con irrefragables argumentos por D. Aureliano Fernández-Guerra en su Epigrafía romana granadina, Madrid, 1867, y aceptada por Hübner, C. I. L., II, es la verdadera. Ha venido á reforzarla recientemente con textos decisivos, tomados de las fuentes árabes, mi muy querido amigo y maestro el ilustre Catedrático de la Universidad de Granada Dr. D. Leopoldo Eguilaz, en su erudito trabajo Del lugar donde fué Ilíberis, Madrid, 1881.
[306] El texto se halla en la Collectio Canonum, I, p. 303-304. Sobre las disposiciones que contiene, véase á La Fuente, Op. cit., I, p. 206 y 241-265, y á Gams, II, p. 369-372.
[307] El texto en la Collectio Canonum, I, p. 322-327. Al final se encuentra la Regula fidei catholicae y en el preámbulo de ésta la célebre fórmula Spiritum quoque Paraclitum esse, qui nec Pater sit ipse, nec Filius, sed a Patre Filioque procedens. Consúltense acerca de este Concilio la obra citada de La Fuente, I, p, 213-214 y 241-265 (donde expone en conjunto el estado de la disciplina de la Iglesia española según los cánones del Concilio de Zaragoza antes citado, y de éste de Toledo), y la de Gams, II, páginas 389-394.
[308] Marquardt, Römische Staatsverwaltung, I, 2.ª ed., Leipzig, 1881, p. 497-502.—Person, Essai sur l'administration des provinces romaines sous la Republique, París, 1878.—Arnold, The roman System of provincial administration to the accesion of Constantine the Great, Londres, 1879.—Madwig, Die Verfassung und Verwaltung des römischen Staats, II, Leipzig, 1882, p. 49-81 y 96-119.—Mispoulet, Les Institutions politiques des Romains, París, 1883, II, p. 75-77.—Karlowa, Römische Rechtsgeschichte, I, Leipzig, 1885, p, 321-340, 567-576 y 850-863.—Brinz, Ueber Begriff und Wesen der römischen Provinz, Munich, 1885.—Sobre la etimología de la palabra provincia, Bergaigne, Le nom de la province romaine, en el vol. XXXV de la Bibliothèque de l'École des hautes Études, París, 1878, p. 115-119.
[309] Apiano, Iber. 99.—Wilsdorff, Fasti Hispaniarum provinciarum en los Leipziger Studien für classische Philologie, I, p. 67-68.
[310] Livio, XXXII, 28, 2, 3, 12: C. Cornelio et Q. Minucio consulibus omnium primum de provinciis consulum praetorumque actum... Hispanias Sempronius citeriorem, Helvius ulteriorem est sortitus... praetoribus in Hispanias octona millia peditum socium ac nominis Latini data et quadringeni equites, ut dimitterent veterem ex Hispaniis militem; et terminare jussi, qua ulterior citeriorve provincia servaretur.
[311] Livio, XLV, 16, 1: Q. Aelio M. Junio consulibus (167) de provinciis referentibus censuere patres, duas provincias Hispaniam rursus fieri, quae una per bellum Macedonicum fuerat.
[312] Sirvió quizá de base y precedente á esta división, según observa Marquardt, I, p. 252, la que antes habían hecho entre sí los legados de Pompeyo. César, De bello civ., I, 38: Afranius, Petreius et Varro, legati Pompei, quorum unus Hispaniam citeriorem tribus legionibus, alter ulteriorem a saltu Castulonensi ad Anam duabus legionibus, tertius ab Ana Vettonum agrum Lusitaniamque pari numero legionum obtinebat, officia inter se partiuntur.