[475] La única inscripción española, relativa á la jurisdicción de los Pontífices, es una de Córdoba (C. I. L., II, n. 4.432), en que se encuentra la siguiente cláusula que alude á la prohibición de enajenar las sepulturas: ne veneat, ne fiduciare liceat, nec de nomine exire liceat, secundum sententias pontificum.

[476] Marquardt, III, pág. 381-393.—Mommsen, Römisches Staatsrecht, I, (2.ª ed.), pág. 73-114.—Lange, Römische Alterthümer, § 50, pág. 330-345.

[477] En punto á colegios sacerdotales de la España romana, es de notar la singularidad de haber en Sagunto uno de sacerdotes Salios, único de este género que se encuentra fuera de Roma, y del cual mencionan las inscripciones el Pontífice, C. I. L., II, n. 3.853, y el Magister, n. 3.865.

[478] Riffel, Geschichtliche Darstellung des Verhältnisses zwischen Staat und Kirche von des Gründung des Christenthums bis auf Justiniam I. Maguncia, 1836.—Malfatti, Imperatori e Papi ai tempi della Signoria dei Franchi in Italia, vol. I, Milán, 1876.—Loening, Geschichte des deutschen Kirchenrechts, I, Estrasburgo, 1878, p. 1-492.

[479] A. de Broglie, L'Église et l'Empire romain au IV siècle, II, p. 380.

[480] Conc. Illiber., c. 20.

[481] Conc. Illiber., c. 18-18, 22-23, 75.

[482] Conc. Illiber., c. 30 y 33. Conc. Tolet., I, c. 2-5. Sobre este particular merece consultarse el reciente trabajo de A. Harnack, Ueber den Ursprung des Lectorats und der anderen niederen Weihen, en su obra Die Quellen der sogenannten apostolichen Kirchenordnung, Leipzig, 1886, p. 57-103.

[483] Conc. Caesaraug., c. 1, se dirige á restringir la intervención de las mujeres en los ministerios del culto, á lo cual, más bien que al monacato, parecen referirse los cánones 13 y 17 del Concilio de Ilíberis.

[484] Epist. Hilarii, c. 1, 3 y 4.