comulgarán, ante el altar del gozo,

la hostia de amor las almas incorruptas.

¡Oh la Pascua social! ¡Día de encanto;

la fé redimirás, hoy naufragada.

Tú, sí, realizarás el sueño santo

de ver la humanidad regenerada!

¡Llegarás! No eres, no, delirio vano.

¡Trae el ciclón, después, días de calma!

¡Y ha de emerger, en tiempo no lejano,

la gran patria inmortal con nueva alma...!