A MI PATRIA
Hermosa patria mía, amor de mis amores,
¿Sabes porqué mi acento hoy se dirije a tí,
y porqué el más indigno entre tus trovadores
gozoso te contempla con loco frenesí?
Es porque se anonada la ardiente fantasía
ante el recuerdo santo del poema de tu ayer;
es porque sueño verte alta la frente un día,
señora del Oriente, reuniendo por doquier.
Entonces tu alma enseña envolverá tu suelo,
tus plácidos hogares con ella se ornarán,
de oro, de azul y grana se teñirá tu cielo,
y oro y azul y grana tus campos mostrarán.
Tus ínclitos donceles, tus vírgenes amadas
celebrarán ansiosos tu página inmortal;
y temblarán tus montes, rosales, y cascadas
a los melífluos sones de tu himno nacional.
Desde su trono el mundo levantará su frente
para entonar un himno, un himno en tu loor
¡Gloria para la patria ya libre e independiente
que luce a cuatro vientos la enseña tricolor!
Un amor acendrado ¡oh patria! por ti siento.
Tuyos son mis laureles; es tuya mi ilusión.
¡Libre desea verte el claro entendimiento!
¡Libre desea verte el noble corazón!
[Zacarías (Antonio)]
Poeta nuevo. Ha escrito poco. Colabora en «La Defensa», diario católico de Manila. Muestra la gentileza de cantar en sus primeros versos a la patria de la colonización.
ESPAÑA INMORTAL
TRIPTICO
I
ESPAÑA HEROICA
La gloria de los grandes batallones,
que a la tierra asombró con sus grandezas,
resplandece de nuevo en las proezas
africanas de sus ínclitos leones;
Aún respiran los viejos corazones
que arrullaron al mundo en sus ternezas,
y ante quienes bajaron las cabezas
el orgullo de cien Napoleones;
Aquella intrepidez en el combate
aún existe y vigorosa late
en el alma inmortal de su soldado;
¡La patria, vencedora de cien lides,
abre de nuevo el libro del pasado,
donde vagan las sombras de los Cides!