y entonces, al rojo fulgor del audaz
Katipunan
,
puñales febriles lanzaron su reto al azul...
La ubérrima tierra tornóse después en un lago
de sangre firmada en el Pacto,
y el bolo hizo estrago,
fulgiendo en el puño broncíneo de añoso rencor.
y entonces, al rojo fulgor del audaz
Katipunan
,
puñales febriles lanzaron su reto al azul...
La ubérrima tierra tornóse después en un lago
de sangre firmada en el Pacto,
y el bolo hizo estrago,
fulgiendo en el puño broncíneo de añoso rencor.