Ha lanzado la paloma su quejido lastimero.
En el beso de la tierra con el cielo, muere el sol...
De la tarde el arrebol
se desmaya entre las sombras de la noche del guerrero.
El silencio de las horas enlutadas
ha rasgado los clarines del heraldo de la muerte;
hay espectros en las sombras y hay terror en las miradas
y vomitan los cañones el derecho del más fuerte.
Y ha volado la paloma de plumaje alabastrino
ahuyentada por la mano poderosa del destino.

II

De su nido de ideales
sólo queda el esqueleto, ¡Seculares ambiciones!
Aquel nido que cubierto de olorosas ilusiones
orgulloso se mecía de la historia en los anales.
Más su túnica de nieve
ha rasgado el negro aullido de los vientos,
y debajo de los santos, ideales sentimientos,
son los odios un grabado, la ambición es un relieve.
Aquel nido, que era un beso
en el vivir de los hermanos corazones,
es escarnio de la fé que se deben las naciones;
y por eso
ha volado la paloma de plumaje alabastrino,
ahuyentada por la mano poderosa del destino.

III

¡Oh, la mística paloma de las pálidas canciones!
A través de nausebundas humaredas,
por encima de campiñas que atraviesan las veredas,
entre el ronco estremecer de los cañones,
entre el trueno de las turbas que fatídicas vocean
por encima de sepulcros y de alfombras funerarias,
suspirando sus plegarias,
va esfumándose su vuelo,
y se aleja con sus alas de los mundos que pelean
y se acerca con sus ansias a las cúpulas del cielo.
Ave errante y fugitiva, ave hecha de azahares,
¿Dónde buscas el encanto y el amor de tu doctrina?
¿Dónde están las resonancias de tu plática divina
y la piedra de holocausto que reclaman tus altares?
¿Dónde vas?
Si hoy el hombre irreverente
ya no quiere que te poses en su frente
palomita de la paz...
«Voy buscando» dijo ella, «algún nido hecho de amores
donde vivan mis creencias, donde mueran mis dolores».
..................................................................................................
Tañen lentas, compungidas, las campanas de la Francia,
y vigilan solitarios
en sus níveos sudarios
los mil picos (que se burlan de la altura y la distancia)
de los rudos Pirineos.
El blancor de su cabeza
da un aliento en su tristeza
a la reina del olivo y a sus líricos deseos.
Pero sigue su camino,
porque en ellos aun se escucha
el estruendo de la lucha,
y aun la empuja aquella mano poderosa del destino.
Ya ha pasado por encima de la típica montaña
de los místicos del norte,
y ha llegado hasta la corte,
y en el suelo de la España
se ha posado la paloma de plumaje alabastrino
subyugada por un alma que es más fuerte que el destino.

IV

En el fondo dulce y cálido
de un humano corazón
ha hecho nido la paloma, mientras reza una oración
por la viuda sin amores, y los hijos del inválido.
Santo nido hecho de flores y fragancias maternales
de caricias, de ternuras
y sedientas calenturas
Por el bien de los mortales!
¡Corazón que guarda dentro
el calor de las canciones
que palpitan en los tristes corazones,
que es altar, estuche, y centro
de noblezas olvidadas y de hidalgas compasiones!
¡Ruiseñor enamorado
de los cánticos del arte!
¡Corazón! Santo estandarte
de lo honrado,
donde vive la divina poesía
de la tétrica tragedia del vivir.
¡Vaso hondo del sentir!
¡Corazón que es una mezcla de tristeza y de alegría!
Que es color, canto, fragancia,
clamor, risa, luz, suspiro,
movimiento, danza, giro,
simpatía y añoranza.
Don Quijote que enloquece
acariciando una ilusión.
¡Corazón, fiel corazón.
del gran Rey Alfonso Trece!
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Y ha vivido la paloma de plumaje alabastrino
en el fondo de ese pecho que es más fuerte que el destino.

V

Ha cesado la matanza,
han callado los cañones,
y la voz de las naciones
la reclama una vez más con promesas de bonanza.
La paloma no se mueve. Con suspiro tenue y quedo
tiembla aún de sus ansias al compás.
La paloma de la paz
todavía tiene miedo.
....................................................
En, la boca del monarca juguetea una sonrisa;
en el hueco de su mano aún descansa
la paloma blanca y mansa
que ha quedado para siempre convertida en su divisa.
¿Oué derecho hay en la tierra que le quite el blanco emblema,
redivivo con su aliento,
escudado con su honra, en el trágico momemto
en que quisieron arrancarle esa gloria de su lema?
En las luchas de la corte, en lia inquietud de la cabaña,
ha sabido defenderla con su pecho y con su ley,
ha sabido defenderla vuestro rey,
por la unión de sus hermanos y la gloria de su España.

A MIS PRIMOS