»—Esa observación carece de sentido.

»El señor García Pérez, que no ha oído:

»—¿Cómo?

»—El señor Bastín.—Se quiere, porque sí, y los amores que parecían muertos resucitan también «porque sí». Esto sucede todos los días. Decir lo contrario es hablar como lo haría un chiquillo sin experiencia.

»(Risas. Los dos letrados entablan un tiroteo de frases bastante vivo. El señor presidente se cree obligado á intervenir):

»—¡Orden, señores!...

»(El señor García Pérez se sienta, un poco sofocado, y al hacerlo deja caer unos papeles que revuelan como mariposas y se esparcen sobre la alfombra. El señor García Pérez hace un guiño de contrariedad. Más risas).

»Fiscal.—¿No obstante lo afirmado por el señor García Pérez, la acusada mantiene sus declaraciones?

»Rita.—Sí, señor.

»—¿Su hermano Toribio es el único autor material y moral del asesinato cometido en la persona de Frasquito Miguel?