DE LAS OBRAS COMPLETAS
DE EDUARDO ZAMACOIS

Renacimiento ofrece a sus lectores de España y América la primera Colección Completa de las obras de este insigne novelista, uno de los predilectos del público.

Se trata de una reimpresión cuidadísima, seria y definitiva, vigilada por el propio autor, que quiere ofrecerse en ella sin mixtificaciones de ninguna especie. Todo cuanto pudiéramos decir de la chabacanería con que fueron tratadas en distintas épocas las obras del ilustre autor de Europa se va... está resumido en la «Advertencia» que insertamos a continuación, suscrita por el mismo Zamacois y a la que remitimos a libreros y lectores:

PALABRAS DEL AUTOR

Muchos escritores son refractarios a corregir sus libros, una vez impresos.

Yo opino lo contrario: los libros deben ser examinados y pulidos a cada nueva edición, pues si el Tiempo nos altera las líneas del semblante y nos blanquea el cabello y nos encorva, ¿cómo no cambiaría también nuestros gustos? Las horas que transforman el cuerpo, ¿cómo no revolucionarían el espíritu, por antonomasia tan vibrante, tornadizo, andariego y mudable?... La experiencia y la lectura son los dos grandes vientos removedores de nuestro jardín interior. Un hombre inteligente vive en discusión perpetua consigo mismo; y discutir es dudar, rectificar «puntos de vista», sustituir una creencia por otra, modificarse, contradecirse. El progreso constituye una enmienda constante, y así la vida debe ser nada más que un pretexto para arrepentirnos hoy de lo que hicimos ayer.

Nadie extrañe, de consiguiente, las diferencias de pensamiento y de forma que separan los volúmenes que van apareciendo ahora, en el mediodía de mi vida, de aquellos que llamo de «mi primera época».

Escritos de prisa y vendidos a precios irrisorios[A], reconozco, con harto quebranto y luto de mi corazón, haberlos echado al mundo vestidos de andrajos. Realmente no merecían tan mal trato, y así quiero con la edición presente remediar en algo el daño que les hice. Ni la fábula, ni la arquitectura o distribución de los capítulos fueron alteradas; no creí necesario meter el escalpelo hasta tan hondo. Sólo he intentado aliviar su estilo de solecismos, repeticiones y demás vergüenzas gramaticales que lo manchaban. También procuré tranquilizarlo, simplificarlo, aligerarlo de frondosidades retóricas...

[A] Me refiero a La enferma, Punto-Negro, Incesto, Loca de amor, Tik-Nay, El seductor, Duelo a muerte, Memorias de una cortesana, Sobre el abismo, De carne y hueso, Horas crueles, Impresiones de arte.

De consiguiente, la única edición de mis libros que me atrevo a recomendar es ésta, de Renacimiento. Todas las anteriores, mal impresas, mal corregidas y ensuciadas vilmente con portadas obscenas, son execrables y únicamente merecen silencio.