DON PABLO

Calla... calla... ¡Si no puedes negar lo que eres, si no puedes negarlo!... A la lengua se te sube el barro que llevas en el alma, y, sin querer, lo escupes...

RAMONA

Sí, barro escupo: el que tú... y otros como tú echasteis sobre mí: fango de egoísmos, fango de traiciones. Buena y limpia, como hecha de luz, era yo cuando niña. La suciedad que ahora hay en mí, ¿de quién la recibí, si no de vosotros? Vosotros me enseñasteis el lenguaje de la plazuela. ¿No sabías que, como el trueno sigue á la luz, así la primera blasfemia responde al primer desengaño?... ¡Y aún crees que voy á ser juguete vuestro... tuyo!... ¡Imbécil, imbécil, imbécil!... (Llora.)

GABRIELA

Ramona... Ramoncita...

DON PABLO

(Correcto). ¡Muy bonito! El relámpago, el trueno... y ahora la lluvia. ¡Mejor es callar!

RAMONA

(A Gabriela). Creen que á nosotras se nos conquista con dinero... ¿Qué te parece?... ¡Ja, ja!... ¡Con dinero!