DON PABLO

¿No?

RAMONA

¡No! Se nos conquista con delicadezas... ¿te enteras?... Con delicadezas... con palabras... Y para jugar con una mujer, ¡desengáñate!, es preciso cogerla por el corazón.

DON PABLO

(Ya de buen humor). Voy creyendo que las mujeres agradecéis más una bofetada á tiempo que una orla de brillantes.

RAMONA

¡Qué lástima de tiro, hijo mío!...

DON PABLO

¡Y los billetes de Banco que me ha costado aprender una lección tan sencilla! Bueno; au revoir; me marcho. Gabriela, perdone usted el mal rato que acabamos de darla...