La tarde declinaba y nos dispusimos a bajar. En la parte alta de la torre vendía álbums, tarjetas y otros recuerdos una niña de suave hermosura, pálida, de cabellos rubios tostados y de ojos azules inteligentes, serenos y con claridad interior. Le compramos álbums de vistas de Nueva York y otras cosas y charlamos con ella. Su persona tenía el encanto de la dulzura de Ofelia e invitaba a quedarse a su lado. Nos sonreía con la bondad ingenua que a menudo florece en las niñas americanas. Hubo un momento de palpitación de simpatías. Al irnos nos dijo con voz suave y ojos sonrientes «Come again, come again».

Descendimos a Broadway y tomamos el tren elevado de regreso a Uptown. Antes de separarnos el doctor me comunicó sus intenciones:

—Pienso quedarme en los Estados Unidos quién sabe hasta cuando. Quiero sumirme en la vida de este país; que me penetren sus ondas de intenso civismo, de idealismo social, de carácter, de confianza: quiero tentar una reconstrucción espiritual.

—Magnífico y sabe Dios, repuse riendo, si de entre tantas ondas surge alguna irresistible ondina que quiera poner sus manos de hada anglo-americana en la obra de reconstrucción.

*
* *

Llegó al fin el día de la partida. Muchos amigos y compatriotas nos despiden en el pier o muelle. Fuera de la tristeza de la despedida no sienten pena de quedarse. Algunos regresamos con gusto; otros nó. Una señorita se muestra inconsolable de dejar la tierra yanqui. «Es tan agradable aquí la vida, dice, y tan sin preocupaciones. Hay tanto que estudiar. Estados Unidos es el reino de las mujeres.... mientras que en Chile...». Y un mohín gracioso de la boca acompañado de un movimiento de las manos juntas y de un escorzo de hombros completan sus palabras en lo que querían decir de los prejuicios de la sociedad chilena.

—Ah!, le observó una amiga, es menester ir a luchar allá a fin de conquistar para nuestra patria esas mismas libertades que admiras aquí, esas grandezas, esos encantos y oportunidades de la vida.

INDICE

Págs.
[Capítulo primero]De Valparaíso a Colón.—Por las costas de Chile.—Mollendo.—El Callao.—Lima.—Espíritu español.—Atraso político de los peruanos.—Gentileza de la gente culta.—Problemas internacionales.—Panoramas de la naturaleza y de los pasajeros.—Un atormentado.—Panamá.—El Canal.5
[Capítulo segundo]De Colón a San Francisco.—El infierno de Colón.—Los primeros funcionarios norte-americanos.—Submarinos y camouflage.—A obscuras.—¿Dónde principian los Estados Unidos?—Nueva Orleans.—Hoteles americanos.—Tres días en tren.39
[Capítulo tercero]En California.—En San Francisco.—Una tragedia amorosa.—¿Libertad o sumisión?—La influenza.—Los Christian Science.—La bahía y la ciudad.—Golden Gate.—Berkeley, ciudad universitaria.—Pruebas de honradez.* —La mujer americana.—La firma del armisticio.—Thanksgiving day.—Año nuevo.—En dos escuelas de Oakland.—La democracia americana.—Un gran filósofo.—Sencillez y bonhomía.59
[Capítulo cuarto]Al azar del carnet.—En viaje.—Chicago.—«La Soledad del alma».—Niágara Falls.—Hospitalidad neoyorquina.—El reino de los débiles.—En Washington.—El Capitolio.—La Biblioteca del Congreso.—El Palacio de la Unión Panamericana.—Falta O’Higgins.—El monumento del héroe.—El renombre de Boston.—Su museo de Bellas Artes.—Invocando al Gran Espíritu.95
[Capítulo quinto]Notas docentes.—La Academia de Milton.—El Colegio de Wellesley.—¿Cómo nos juzgan a nosotros?—Psicología de los latino-americanos según el profesor W. R. Shepherd.—El pan-americanismo.—La doctrina de Monroe.123
[Capítulo sexto]Caracteres esenciales de los norte-americanos.—Juicios severos de algunos profesores.—Los caracteres esenciales: Eficiencia económica, Espíritu democrático y patriótico.—Sin ceremonias y rudos de maneras.—Actividad y alegría.—Moralidad (la familia y el divorcio).—Religiosidad.—Idealismo social.153
[Capítulo séptimo]Cartas del Dr. N.—Conclusión.—Primera carta.—Los norte-americanos en la gran guerra.—Wilson.—La sociedad de las naciones.—La humanidad futura.—Segunda carta.—Del amor y de la libertad.—Tercera carta.—Algunas diferencias de la psicología y de las instituciones de los norte y sud-americanos.—Conclusión.—Apreciaciones sobre Europa y Estados Unidos.—Desigualdades sociales en Norte y Sud-América.—Los millonarios de allá y de acá.195

FOOTNOTES: