[675] Malala, p. 245. El relato de Malala no puede ser exacto, pues Josefo no dice una palabra de la invasion de que habla el cronista.
[676] Ibid., p. 243, 265-266. Comp. Comptes rendus de l’Acad. des Inscr. et B.-L., sesion del 17 Agosto 1865.
[677] S. Atanasio, Tomus ad Antioch. (Opp. t. I, p. 771, edic. Montfaucon); san Juan Crisóstomo, Ad. pop. Ant. homil. I y II, inicio (t. II, p. 1 y 20); In Inscr. Act., II, inicio (t. III, 60); Chron. Pasch., p. 296 (París); Teodoreto, Hist. eccl., II, 27; III, 2, 8, 9. La aproximacion de estos pasajes no permite traducir ἐν τῇ καλουμένῃ Παλαιᾷ por «en lo que se llamaba la ciudad antigua», como han hecho alguna vez los editores.
[678] Malala, p. 242.
[679] Pococke, Descript. of the East, vol. II, parte I, p. 192 (Lóndres, 1745); Chesney, Expedition for the survey of the rivers Euphr. and Tigris, I, 425 y sig.
[680] Es decir á la parte opuesta de la ciudad antigua que todavía está habitada.
[681] Véase, más abajo, la pág. 251, [nota 690].
[682] El tipo de los Maronitas se encuentra de una manera notable en toda la region de Antakieh, de Soueidieh y de Beylan.
[683] F. Naironi, Evoplia fidei cathol. (Romæ, 1694), p. 58 y sig., y la obra de S. Em. Paul-Pierre Masad, patriarca actual de los Maronitas, titulada Kitab ed-durr el-manzoum (en árabe, impreso en el convento de Tamisch en el Kesrouan, 1863).
[684] Act., XI, 19-20; XIII, 1.