[75] Juan, XX, 1 sig., y Marc., XVI, 9 y sig. Es preciso notar que el Evangelio de Márcos tiene, en nuestros textos impresos del Nuevo Testamento, dos finales: Marc., XVI, 1-8; Marc., XVI, 9-20, sin hablar de otros dos, uno de los cuales ha sido conservado por el manuscrito L de París y el margen de la version filoxeniana (Nov. Test. edic. Griesbach-Schultz, I, pág. 291, nota), el otro por San Gerónimo, Adv. Pelag., l. II (t. IV, 2.ª parte, col. 520, edic. Martianay). El final XVI, 9 y sig. falta en el manuscrito B del Vaticano, en el Codex Sinaiticus y en los más importantes manuscritos griegos, pero es de una remota antigüedad y concuerda con el cuarto Evangelio de una manera admirable.
[76] Mat., XXVII, 60; Marc., XV, 46; Luc., XXIII, 53.
[77] Juan, XIX, 41-42.
[78] Véase Vida de Jesús, p. XXXVIII.
[79] El Evangelio de los hebreos contenia acaso algun dato análogo (en San Gerónimo, De viris illustribus, 2).
[80] M. de Vogüé, Les Églises de la terre sainte, pág. 125-126. El verbo ἀποκυλίω (Mat., XXVIII, 2; Marc., XVI, 3, 4; Luc., XXIV, 2) prueba suficientemente que tal era la disposicion del sepulcro de Jesús.
[81] El relato del cuarto Evangelio tiene en este punto una gran superioridad y nos sirve de guia principal. Segun Lucas, XXIV, 12, solo Pedro va al sepulcro. En el final de Márcos que nos da el manuscrito L y el margen de la version filoxeniana (Griesbach, l. c.), se menciona τοῖς περὶ τὸν Πέτρον. San Pablo (I Cor., XV, 5) tampoco hace figurar más que á Pedro en esta primera vision. Más lejos, Lucas (XXIV, 24) supone que varios discípulos han ido al sepulcro con lo cual se indica probablemente las visitas que se hicieron luego. Es posible que Juan, cediendo á una segunda intencion, que se revela más de una vez en su Evangelio, quisiera demostrar que desempeñó en la historia de Jesús un papel tan importante como el de Pedro. Acaso tambien las repetidas declaraciones de Juan de haber sido testigo ocular de los hechos fundamentales de la fé cristiana (Evang., I, 14; XXI, 24; I Juan, I, 1-3; IV, 14), deben aplicarse á esta visita.
[82] Juan, XX, 1-10. Compar. Luc., XXIV, 12, 34; I Cor., XV, 5 y el final de Márcos en el manuscrito L.
[83] Mat., XXVIII, 9, observando que Mateo, XXVIII, 9-10, contesta á Juan, XX, 16-17.
[84] Juan, XX, 11-17, conforme con Márcos, XVI, 9-10. Compárese el relato paralelo, aun cuando menos satisfactorio, de Mat., XXVIII, 1-10; Luc., XXIV, 1-10.