[909] Juan, VIII, 3 y sig. Ese pasaje no formaba parte en un principio del evangelio de San Juan. Échase de ménos en los manuscritos más antiguos, y el texto es muy indeciso. Sin embargo, es de tradicion evangélica primitiva, como lo prueban las particularidades singulares de los versículos 6 y 8, las cuales no se armonizan con las ideas de Lúcas ni de los compiladores de segunda mano, quienes únicamente exponen lo que se explica por sí mismo. Á lo que parece, esa historia se hallaba en el evangelio segun los hebreos (Papias, citado por Eusebio, Hist. eccl., III, 39).

[910] Jos., Ant., XIII, X, 6; XVIII, I, 4.

[911] Math., XXII, 15; Marc., XII, 13; Luc., XX, 20; Comp. Talm. de Jer., Sanhedrin, II, 3.

[912] Juan, X, 1-16.

[913] Math., XXIV, 32; Marc., XIII, 28; Luc., XXI, 30; Juan, IV, 35.

[914] Totafôth ó tefillin, láminas de metal ó tiras de pergamino, conteniendo pasajes de la Ley, que los judíos devotos llevaban en la frente ó en el brazo izquierdo, en ejecucion literal de los pasajes (Éxodo, XIII, 9; Deuter., VI, 8; XI, 18).

[915] Zizith, orlas encarnadas que los judíos llevaban en la punta del manto para distinguirse de los paganos, Deuter., XXII, 12.

[916] Los fariseos excluyen á los hombres del reino de Dios por su casuística escrupulosa que hace muy difícil la entrada en él, y desanima á los sencillos.

[917] Quedábase impuro por el contacto de los sepulcros. Así es que se tenía cuidado de marcar sobre el suelo su periferia. Talm. de Bab., Baba Bathra, 58 a; Baba Metsia, 45 b. La reprimenda dirigida por Jesús á los fariseos consiste en haber inventado una porcion de pequeños preceptos, siempre violados sin mala intencion, y que no sirven sino para multiplicar las infracciones de la Ley.

[918] La purificacion de la vajilla era entre los fariseos cosa sujeta á reglas muy complicadas (Marc., VII, 4).